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Amparo López

AUTOEVALUACIÓN

         

            Esta asignatura me ha permitido analizar y profundizar en la evaluación,  formulación de hipótesis, y en menor medida en la intervención en el ámbito de las dificultades de aprendizaje. Igualmente me ha ayudado a ser consciente de  la ausencia de una definición precisa y de un sistema de clasificación con un fundamento teórico que permita identificar los distintos tipos de dificultades de aprendizaje y los medios para reconocer sus interrelaciones con otros trastornos de aprendizaje.

             En relación al tratamiento del lenguaje, me ha servido para recordar  y actualizar cómo se analizan los distintos componentes del lenguaje desde los aspectos fonológicos, silábicos, sintácticos, semánticos, y en menor medida los pragmáticos. He echado en falta el tratamiento del lenguaje oral.  En Lectoescritura, he aprendido cómo se lleva a cabo el procesamiento léxico. En este ámbito, el monográfico acerca de las dislexias, me ha facilitado  conocer síntomas, tipos, modelos, pruebas de diagnóstico, y especialmente reflexionar acerca de la influencia de los factores motivacionales, afectivos,  ambientales (Texto de Pennac), y sus repercusiones en la comprensión lectora.

          Además de fundamentos teóricos, el desarrollo de las  clases me ha  permitido poner en práctica algunas estrategias  e ideas previas relacionadas con mi labor profesional, así como  aportar conocimientos, contrastar y enriquecerme de las aportaciones de mis compañeros, especialmente en el trabajo en grupo. De todo esto,  quizás lo más importante, haya sido la comprobación de que en el ámbito de dificultades de aprendizaje no funcionan las recetas, sino que es preciso poner en marcha procedimientos de investigación-acción, en los que a partir de una hipótesis previa, nuestra intervención no se limite a identificar las posibles variables que pueden ayudar a explicar los problemas sino que a la hora de confirmar la hipótesis inicial, nuestra intervención pase también por el entorno de desarrollo.

          Ha sido significativa la dotación de recursos facilitados. Algunos de estos textos me han resultado muy complejos y soy consciente de que debo profundizar en ellos. 

          Mi proceso de aprendizaje ha sido activo y participativo en el aula,  a partir del trabajo en los grupos, y fuera de ésta,  mediante los textos entregados y las reflexiones en el blog. Especialmente la lectura de los materiales aportados ha ido suscitando mis reflexiones, además de facilitar la  integración y  comprensión de los aspectos más relevantes. Quiero señalar también que mi participación debería haber sido más activa  en relación a las reflexiones de mis compañeros. Esta forma de trabajar ha sido una novedad interesante y seguramente la próxima vez que me permitan trabajar de este modo, como propuesta de mejora personal, lo tendré más en cuenta.

          El desarrollo de las clases se ha convertido en un escenario de aprendizaje  en el que experimentar, indagar y reflexionar, facilitándonos de este modo las herramientas básicas e imprescindibles para que podamos continuar  este proceso solos. En mis aprendizajes siempre ha existido una correlación con mi práctica docente. Estos temas son la base de mi trabajo en la escuela, de ahí que siempre busque la conexión. Es más, para el próximo curso me estoy  planteando  hacer un curso de experto universitario en perturbaciones del lenguaje. 

          En mi opinión los  alumnos debemos aprender a buscar, seleccionar,  analizar  la información que  es  realmente significativa para nuestro aprendizaje, así como participar, construir y aplicar  lo aprendido. De este modo, como criterios de evaluación, tendría en cuenta la participación activa, la comprensión de los textos, el proceso de construcción de conocimiento, la elaboración y aplicación del conocimiento en las reflexiones. Y por último,  si personalmente tuviera que calificarme,  mi nota sería un 8.   

Aprender a ser educador

A mi juicio la aportación más destacada del texto es la que señala la importancia del diálogo en un proceso de aprendizaje. A partir de esta idea, se generan el resto. El modelo que propone basado en la “Comunidad de aprendizaje”, parte de  que el aprendizaje se produce cuando las personas implicadas participan de forma activa y  colectiva, convirtiéndose de este modo el aprendizaje en algo social. 

El papel del docente  es el de facilitar un ambiente que permita aprender, y  que favorezca el auto aprendizaje. Para ello debe partir de las diferencias de  estilos de aprendizaje,  interés,  motivación,  capacidad, etc. No se trata de dar recetas, de sino favorecer el cuestionamiento. No se centra en responder a preguntas, sino en crear otras nuevas que faciliten la autorreflexión, para después llegar a un intercambio de ideas. El profesor debe ser consciente que cada persona va a aprender lo que ella misma decida, de ahí que no trate  de imponer los contenidos  preestablecidos,  estándares,  despersonalizados.  

Este modelo crea un conflicto entre las expectativas del alumno demasiado acostumbrado a la jerarquía  y a la autoridad, y la posición del docente, frente a la libertad que éste les ofrece, abierto a todas las aportaciones, a compartir, explorar y conectar las opiniones tanto suyas como de los alumnos.  Una de las desventajas que encuentro  es la incertidumbre inicial que genera en los alumnos. Esta afirmación está basada en mi experiencia personal con esta asignatura. Me identifico totalmente con el texto cuando comenta que los normalmente los alumnos estamos demasiado acostumbrados a las recetas, a las respuestas. Quizás muy pocas veces nos han permitido usar nuestra libertad y cuando esto sucede no sabemos cómo hacerlo.    Si bien es cierto que poco a poco, a medida que se produce una mayor implicación, que se comparten conocimientos, nos convertimos en  los protagonistas de nuestro proceso de autoaprendizaje. Este proceso facilita  que podamos ir más allá del aula, y de un contexto formal de aprendizaje, ahora nuestro razonamiento está contextualizado (en mi caso por ejemplo,  he inferido los aprendizajes a mi trabajo).   Frente a esta desventaja, considero que son muchas las ventajas que este modelo de aprendizaje propone. Al igual que  la universidad, considero que la escuela debe ser también viva y activa. Debemos dejar de lado los pensamientos y conocimientos demasiado alejados de los intereses de los niños, de lo que realmente es para ellos significativo. Todos somos conscientes de que los mejores aprendizajes,  son los que hacemos sin darnos cuenta y que nuestro papel como educadores debe favorecerlos. Por otro lado, la mayor parte de las enseñanzas que se desarrollan en la escuela como la lecto-escritura, se basan en el dominio de códigos analíticos, desde luego un proceso complejo y nada natural al que se le puede atribuir una parte de las dificultades de aprendizaje. Y por si esto fuera poco, exigimos a los  niños que aprendan a leer cuanto antes porque si esto no sucede a una edad prudencial, empezamos a etiquetar y a usar términos como dislexia, retraso lector…...etc. Quizás tal y como proponía Ángel Riviére[1] detrás de algunos de los posibles fracasos escolares se encuentre la rigidez del sistema de valores de la escuela.  

Y para concluir, el análisis de estos textos,  me ha servido para profundizar en el modelo teórico  que subyace en la asignatura de dificultades de aprendizaje. Mientras leía el tercer texto, he tenido siempre presente nuestras clases en este cuatrimestre. He comprendido el por qué del papel del docente, y me he sentido identificada en el de alumna. Al final, de este proceso reflexivo, de participación activa y colectiva, tal y como señalan los textos, he aprendido lo que yo he decidido, lo que he contextualizado, en definitiva en lugar de encontrar respuestas, he encontrado nuevas preguntas.    



[1] Riviére, A (1983): ¿Por qué fracasan tan poco los niños? Cuadernos de pedagogía. nº 103-104.

Aprendizaje e identidad ¿que significa ser una semielfa?

           En la relación de la identidad con las dificultades de aprendizaje (pongamos por ejemplo en el caso de las dificultades de aprendizaje relacionadas con la lectura),  un buen aprendizaje debe conseguir que los niños consideren atractiva la lectura, que deseen ser buenos lectores y que esta identidad  la asuman como propia. El aprendizaje, siguiendo con este ejemplo, es un efecto de la práctica, de ahí que los niños tengan que tener oportunidades para practicar y de esta forma llegar a dominar los aprendizajes. Para ello es imprescindible que se sientan motivados. Para conseguirlo, los profesores debemos crear contextos significativos, que tal y como propone Vygotski deberían situarse en  la zona de desarrollo próximo de estos alumnos. A cambio del esfuerzo y de la práctica, los niños necesitan sentirse recompensados, así al igual que en los videojuegos, deberíamos recompensar desde el principio su logros de forma individual, y no poniendo  como referencia el grupo clase. 

          Aprender activa y críticamente significa crear identidades en las que proyectar nuestros propios valores, experiencias, aspiraciones, deseos, conocimientos, reflexiones etc. Un buen aprendizaje por tanto, tiene que favorecer procesos de autorreflexión sobre todos estos aspectos, para lo que  es necesario un compromiso, que nos exige tiempo, esfuerzo y dedicación, pero que como contrapartida nos ofrece muchas recompensas. Los aprendices necesitan creer que son valorados en el contexto de aprendizaje, y aceptados con sus diferencias y peculiaridades. La mayor parte de estas características son propias de contextos no formales en los que el conocimiento compartido tiene más importancia que el individual, en los que el razonamiento es contextualizado y en los que las estrategias de enseñanza suelen estar implícitas. De esto podemos concluir, la necesidad de trasladar estas características propias de contextos no formales de aprendizaje a  los contextos formales, como la escuela.

Dificultades de aprendizaje ¿y qué más?

A veces,  las evaluaciones en  dificultades de aprendizaje se convierten en una descripción de lo que le sucede a un niño, pero no facilitan  la explicación del porqué de estas dificultades, ni a su comprensión, que dicho sea de paso, son las claves para poder intervenir de forma eficaz.

 El autor del texto  propone ir más allá de la mera descripción de dificultades, para lo que es imprescindible  que se  profundice en su entendimiento. Para lograrlo, dejan de ser válidos los test demasiado estandarizados, alejados de la individualidad. Para comprender esta individualidad, el autor recurre a las conductas como actos de comunicación.

De forma extensiva considera que el hecho de aprender o no aprender constituye una conducta, que como acto de comunicación necesita ser escuchada para poder ser comprendida. Plantea que también  podemos entender estas conductas como experimentación, para lo cuál recurre a las opiniones que los niños tengan de sí mismo y de las personas que para ellos sean significativas.

Analiza cómo son las  interacciones del niño con su contexto social más cercano. Así a  partir de estas interacciones, podemos entender mejor las conductas de los niños, y de modo extensivo su aprendizaje.  Otra de las visiones que se proponen a la hora de analizar las dificultades de aprendizaje, parte de la consideración del diagnóstico como terapia y no como simple evaluación. A partir de la entrevista única, podemos averiguar cómo los niños dan sentido a lo que son y  a las circunstancias que los rodean. Además, recurren al dibujo como técnica proyectiva que facilita la comunicación de aquellos sentimientos, ideas, que no se verbalizan. La novedad de esta técnica es la introducción del elemento contrario.

De este modo, los dibujos y la entrevista ofrecen indicios explicativos de la situación en la que se encuentran los niños tanto a nivel interpersonal como intrapersonal, favoreciendo la autoexploración, es decir, la implicación de la persona hasta el punto de que sea consciente de su situación. Algo a mi juicio bastante importante y necesario que de alguna manera, olvidamos hacer con frecuencia. Así normalmente los resultados de las evaluaciones psicopedagógicas; de tipo descriptivo más que explicativo, se dan a conocer en los contextos escolar y familiar, olvidando a los interesados.

Por otro lado, en este tipo de evaluaciones a menudo, se pierde la oportunidad de  ir más allá de los resultados,  de modo que la propia evaluación sea el primer paso en la intervención.  En función de estas ideas, las dificultades de aprendizaje sobrepasan la definición restringida tal y como vimos en esta asignatura, para considerar la importancia que en ellas tiene el análisis del aprendizaje de los niños como una conducta comunicativa y experimental. Del mismo modo, el texto de Pennac supera  esta definición, al considerara los factores contextuales; la influencia de los contextos sociales cercanos en los que se desenvuelve el niño, e incluso los contextos de enseñanza formal en los que se produce el aprendizaje.  



 

¿ EDUCACIÓN EN VALORES O, VALORES EN LA EDUCACIÓN?

 

Finalizaba mi reflexión sobre el libro  de Pennac, señalando la importancia que tienen dejar de lado las prácticas educativas centradas en el rendimiento, en la eficacia, en la eficiencia, a favor de el descubrimiento, la investigación, la creatividad que tanta falta hacen en la escuela actual. Todos somos concientes de cómo ha aparecido en la escuela, y de forma general en la educación, la obsesión por la calidad, el rendimiento, la producción,  la evaluación…A estas alturas de curso, ¡quién no conoce la influencia del neoliberalismo en el sistema educativo!                Parece que ahora la calidad de la educación depende de las necesidades del mercado,  de la competitividad…todos ellos valores económicos y en última estancia políticos, pero ¿qué lugar ocupan ahora los valores éticos y sociales en la educación?  A mi juicio, la enseñanza no es sólo transmisión de conocimientos, es algo más, es el desarrollo de la personalidad, del carácter, la socialización etc.,  para lo cuál, son imprescindibles los valores. En este punto es dónde cada uno debemos pararnos a pensar, ¿Qué valores son realmente importantes para la educación? ¿Dónde quedan estos valores en el Curriculum escolar?, ¿Por qué en las aulas seguimos centrados en los contenidos conceptuales, y procedimientales y nos olvidamos de los actitudinales?  Estoy convencida de que todos en alguna ocasión nos hemos planteado alguna de estas cuestiones, para las que no hay una única respuesta válida, cada uno tendrá su respuesta, y lo más importante al menos así lo creo, es que ya nos lo planteemos porque estoy significa que somos conscientes de algunas de las paradojas de la educación actual que al menos, es el punto de partida para poder cambiar.  

Comentario al libro de Daniel Pennac

 

Daniel Pennac. Como una novela 

 Pennac  considera que la lectura, ante todo es un derecho y no una imposición “Hay que leer” (un deber),  que la necesidad de leer como tal no es una dogma sino que debe ser el propio lector quien haciendo uso de su libertad, y de sus derechos (a no leer, a saltarse las páginas, a no terminar un libro, a releer, a leer cualquier cosa,…) decida.

A mi juicio, el autor concibe  las dificultades de aprendizaje a partir de factores extrínsecos al individuo.   Estas se refirieren a  problemas en el proceso de instrucción debidos a la influencia de los contextos socio-familiar y escolar. . En este argumento no cita los problemas de procesamiento de la información (atención, percepción, memoria, razonamiento). Es más,  considera que cada niño va a su ritmo y que este no es uniforme por tanto, ¿Para qué compararle con los demás?, ¿Cuál es el sentido de establecer medidas estándar respecto a un grupo?,  cuando, en el proceso de aprender a  leer existirán tanto regestiones como aceleraciones.

Señala que desde la escuela a los niños les imponemos lo que tiene que leer, que el aprendizaje de la lectura se limita a trasmitir técnicas, al deber  y no a potenciar la lectura por placer. Buscamos rápidamente una producción, y exigimos al niño esfuerzo, eficacia, eficiencia, en definitiva rendimiento. Les  inculcamos saberes cuando deberíamos ofrecer lo que sabemos. De esta manera el placer de leer se convierte en el esfuerzo de leer. Así los adolescentes se aburren con la lectura, en palabras del propio Pennac “El placer de leer se ha extraviado”. ¿Cómo recuperarlo?   

Pennac sugiere que los adultos deberíamos centrarnos en mantener  el entusiasmo de los adolescentes en lugar de preocuparnos por su competencia. Utilizando una metáfora del autor, “dejar de ser contables para volver a ser cuentistas”.No debemos permitir que algo gratuito como es el placer de leer, se convierta en una dura tarea que requiera premios y recompensas.   

Tenemos que dejar a un lado nuestra  excesiva preocupación porque desde el principio todo se entienda, esto supone dejar de lado las absurdas preguntas de comprensión escrita cada diez renglones de texto leído tan presentes ahora en las prácticas escolares.   

Pareciera que el niño es incapaz de entender un texto si antes no ha respondido adecuadamente al cuadernillo de preguntas repetitivas que más que acerca del sentido de lo leído, se convierten en preguntas sobre detalles memorísticos intranscendentes en la historia.  

Y por si esto fuera poco, les ponemos la etiqueta:- “tiene dificultades de comprensión lectora”. Les hacemos que se crean incapaces, tontos,  en definitiva les aterrorizamos en lugar de estimular su curiosidad e imaginación, de  permitir que ellos mismos descubran y experimenten, esto es, de dejar un espacio al auto aprendizaje. 

Si tal y como proponen Garton A; y Pratt, C  [1] en “Para asegurar la comprensión eficaz el lector debe aprender a interactuar con el texto”, ¿Por qué la enseñanza de la lectura en la escuela que se inicia en voz alta, acaba convirtiéndose en una práctica silenciosa? ,  ¿Por qué estamos tan preocupados por acelerar el proceso de aprender a leer que incluso por ley se recoge como prescriptivo para la etapa de educación infantil? , ¿Por qué si como docentes queremos que los niños lean seguimos imponiendo las lecturas que éstos han de hacer? ¿Por qué no fomentamos los intereses de los chavales en lugar de imponerles los nuestros? 

Como profesores y futuros psicopedagogos, deberíamos dejar a un lado la producción rápida, el rendimiento, la eficacia y la eficiencia. Así lo refleja Albert Camús en  “El primer hombre”:

 En la clase del señor Bernard, por lo menos, la escuela alimentaba en ellos un hambre más esencial todavía para el niño que para el hombre, que es el hambre de descubrir. En las otras clases les enseñaban sin duda muchas cosas, pero un poco como se ceba a un ganso, les presentaban un alimento ya preparado rogándole que tuvieran a bien tragarlo. En la clase del señor Germain, sentían por primera vez que existían y eran objeto de la más alta consideración: se los juzgaba dignos de descubrir el mundo”

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[1] Garton, A; y Pratt, C ( 1991) Aprendizaje y proceso de alfabetización .El desarrollo del lenguaje hablado y escrito .Barcelona: Paidós.[1]